2 formas sencillas de mantener tu estilo personal después de convertirte en mamá

A pesar de que nuestras prioridades cambian al entrar en la maternidad, somos ante todo mujeres individuales. Entonces, ya sea que se trate de volver a la oficina, administrar nuestro propio negocio, realizar entrevistas para jardines o pasar el rato con tus compañeras mamás en el parque, es vital prestar atención al hecho de que, además de ser «mamá», somos personas, con un estilo personal.

Dicho esto, el estilo puede perderse al hacer malabarismos con esta nueva normalidad, pero el cuidado personal es crucial cuando se trata de mantener el amor propio. Este mensaje es el que trasmite Koalita así como muchas marcas de accesorios para la maternidad que buscan fomentar el cuidado personal de las madres para que se sientan fuertes y empoderadas. Esto afectará positivamente todo lo que sigue, incluidos nuestros roles como mujeres responsables de una nueva vida.

Entendemos completamente los desafíos de mantener a nuestros bebes sanos y salvos los primeros años de su vida. Sin embargo, siempre hay que sacar un tiempo para nosotras. Es extremadamente desafiante, ¡pero no imposible! Aquí hay algunos consejos de estilo estratégicos para que lo que podría ser un proceso agotador sea exitoso:

Simplifica, encapsula y planifica

La idea de volver al estilo anterior al bebé parece lejana y eso es porque lo es. La vida ha evolucionado y debes aceptar eso. Aunque tomar riesgos antes de que naciera el bebé parecía muy factible, ahora las cosas son más complicadas. El tiempo es esencial y simplificar es clave.

Sin comprometer tu visión creativa, intenta armar juegos de prendas y encuentra un estilo que funcione. Ten claridad de tu ritmo de vida, empodérate con eso y prepara tu vestimenta diaria, agrega accesorios que faciliten transportar a tu bebe, como camperas portabebés que consigues en: https://www.koalita.com.ar/campera-portabebe/ y otras webs. Las redes sociales como Pinterest son muy útiles para establecer su nuevo modelo de vestimenta.

Una vez que encuentras tu apariencia simplificada «nueva normal», organiza tu armario de una manera que se adapte a esa cápsula, que debe combinarse entre piezas que se adapten del trabajo al juego y todo lo relacionado con tu maternidad y vida cotidiana.

Planifica con anticipación. Una vez que el bebé (y / o los bebés) estén dormidos, y después de lavar los biberones, los platos estén limpios y tu estomago llena, probablemente lo último que desees hacer sea trabajar más. Pero estilizar tu look la noche anterior es la herramienta más esencial para minimizar el estrés en las horas de la mañana.

Colores y cero desórdenes

Ya sean neutrales, rosas, completamente negros, azules, etc., elegir un guardarropa con la misma paleta de colores hará que las piezas sean flexibles y coordinadas, lo que facilitará la vestimenta.

Eliminar el desorden es importante, tal vez te estás aferrando a ropa vieja de una etapa diferente de tu vida, o ese vestido que usaste en 2010 para esa fiesta épica de Año Nuevo (que no has usado desde entonces). De cualquier manera, ninguna de estas piezas es funcional en este momento y crean ruido en tu armario mientras te vistes. Junta el desorden inviable y muévelo a la parte posterior (la parte menos focal) de tu armario para volver a revisarlo en una fecha posterior, cuando no estés tan ocupada. Si ninguno de esos elementos ocupa un lugar destacado en los próximos 6 meses, es necesario reevaluarlo seriamente.

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